La difracción de ondas de materia es una de esas consecuencias directas de la mecánica cuántica que ilustran, sin rodeos, el principio de dualidad onda-partícula, la superposición cuántica y la interferencia. La propuesta de De Broglie (que las partículas también tienen propiedades ondulatorias) ya se había confirmado experimentalmente en electrones, neutrones y sistemas compuestos como átomos de helio, moléculas y clústeres. Lo que faltaba era verlo en positronio, ese sistema formado por un electrón y su contraparte de antimateria, el positrón.
Según los datos publicados en Nature Communications, un equipo logró justamente eso: hacer pasar un haz de positronio de alta calidad y energía ajustable a través de grafeno. Con selección por tiempo de vuelo y detección espacialmente resuelta, aparece un pico de difracción de primer orden en una posición que coincide con lo que predicen las consideraciones de ondas de materia para el positronio. No es un detalle menor, porque es la primera vez que se documenta este comportamiento en este sistema en particular.
El hallazgo aporta evidencia directa y definitiva de interferencia cuántica en haces de positronio. Y confirma algo puntual: el positronio se comporta como una única entidad cuántica, no como dos partículas que interfieren de manera independiente entre sí.




